
6 habitaciones
Habitación Sencilla
- Una cama matrimonial
- TV a color de 32″ por cable
- Ventana hacia el interior del hotel
$1,420 MXN / noche
Una persona, impuestos incluidos. Persona adicional: $305 (máximo una).
Tierra Blanca, Veracruz · Desde 2010
El ambiente ideal para una estancia placentera, productiva y segura: habitaciones elegantes de estilo minimalista, restaurant y una amplia alberca para refrescarse del candente sol veracruzano.


Nosotros
El Hotel Niña Bonita fue inaugurado el 20 de noviembre de 2010. Se encuentra en la esquina que forman Avenida Independencia y Calle Morelos, en pleno centro de la ciudad: a 100 metros del Parque Juárez y el Palacio Municipal, y a 300 metros del Mercado Municipal, en cuyo radio se concentra la inmensa mayoría de la actividad comercial y de servicios de la localidad.
Ocupamos un moderno edificio de 4 niveles. En la planta baja se distribuyen las áreas comunes (recepción, restaurant, terraza, alberca, palapa, sala de juntas y estacionamiento) y en los niveles superiores, 27 cómodas habitaciones, a las que se puede acceder por elevador o por cómodas escaleras.
Habitaciones y precios

6 habitaciones
$1,420 MXN / noche
Una persona, impuestos incluidos. Persona adicional: $305 (máximo una).

15 habitaciones
$2,040 MXN / noche
Dos personas, impuestos incluidos. Persona adicional: $305 (máximo dos).

3 habitaciones
$2,100 MXN / noche
Dos personas, impuestos incluidos.

3 habitaciones
$2,760 MXN / noche
Dos personas, impuestos incluidos.
Servicios
Pruebe la variedad de platillos de nuestro restaurant o refrésquese del candente sol, bebida en mano, en nuestra amplia alberca con chapoteadero.
De 7:00 am a 11:00 pm, con aire acondicionado, Wi-Fi y 6 pantallas por SKY (5 de 32″ y 1 de 65″).
Amplia alberca de 5.90 × 11.30 m con chapoteadero para los más pequeños.
Junto a la alberca, con 2 pantallas de 42″ por SKY.
Terraza interior al aire libre y techada, con 2 pantallas de 42″ por SKY.
Galería
Descubra Tierra Blanca
Identificada por su ubicación geográfica como “La Puerta del Papaloapan”, y bautizada poéticamente por su radiante Astro Rey, deslumbrante la mayor parte del año, como “La Novia del Sol”.
Cabecera del municipio del mismo nombre, se ubica a 98 km del puerto de Veracruz, a 215 km de Xalapa y a 380 km de la Ciudad de México. Colinda al sur con el estado de Oaxaca. Con más de 95,000 habitantes, es el quinto municipio más extenso de Veracruz, en plena cuenca del Papaloapan.
Ahora en Tierra Blanca
--°C
Húmedo y tropical, muy caluroso la mayor parte del año. La temperatura promedio es cercana a los 30 °C, y especialmente entre mayo y julio se sobrepasan con holgura los 40 °C a la sombra; con la sensación térmica se puede llegar a los 50 °C. La temporada de lluvias se concentra de mayo a septiembre.
Historia de Tierra BlancaDe los olmecas al ferrocarril: leer la historia completa
El municipio de Tierra Blanca está ubicado en la parte central del Estado de Veracruz, colindando al suroeste con el Estado de Oaxaca (con los municipios de Acatlán de Pérez Figueroa y de Cosolapa), en las denominadas llanuras de Sotavento, en la región de la cuenca del Papaloapan, segunda región hidrológica más importante entre las 37 en que se encuentra dividido el país. Es un municipio muy extenso (ocupa el 2.1% del territorio veracruzano, con una superficie de 1,516 km²), el quinto más extenso entre los 212 municipios que conforman el Estado. Tiene una población de poco más de 95,000 habitantes (95,602 según el censo del INEGI 2020), de los cuales aproximadamente la mitad radica en la ciudad, y la otra mitad se distribuye entre las otras 525 localidades del municipio. La comunidad más cercana de Oaxaca es Joliet, municipio de Acatlán de Pérez Figueroa, a solo 4 km de distancia.
Como parte de Mesoamérica, Tierra Blanca cuenta con un rico pasado cultural indígena. Sus tierras estuvieron habitadas por los Olmecas, cultura surgida hacia 1500 a.C. (considerada por muchos como la “cultura madre” de Mesoamérica). A fines del siglo X los Olmecas fueron invadidos por los Totonacas, cuya fusión cultural y religiosa se vio reflejada, sobre todo, en importantes centros ceremoniales (como los de Nopiloa, Los Cerros, Dicha Tuerta, Cochindi, Apachital y otros). Hacia el siglo XV esta zona fue conquistada por los Aztecas.
A raíz de la conquista española (1519-1521) y la consecuente caída del imperio Azteca, las tierras fueron repartidas en “mercedes reales” a encomenderos, principalmente a los conquistadores y a españoles, para que las hicieran producir. Así, los territorios del actual municipio pertenecieron a las mercedes de Gaspar Rivadeneyra (1583) y Pedro Flores (1585). La merced de Pedro Flores se ubicaba en el lugar llamado “La Estanzuela” que, al pasar a propiedad de la familia Rivadeneyra, dio nombre a toda la hacienda, donde se estableció un mayorazgo que permaneció hasta la primera mitad del siglo XIX. Vestigios de la casa principal de la hacienda y una capilla todavía se pueden apreciar en la comunidad “La Estanzuela”, a unos 15 km al norte de la ciudad, rumbo a El Jícaro.
Tierra Blanca fue fundada en el municipio de Tlalixcoyan en 1816 como una ranchería con el nombre de “Paso Blanco”, por un arroyo cercano cuyo fondo era de tizate, roca de color blanco cuyo vocablo náhuatl “tizatl” fue traducido por los misioneros españoles como “tierra blanca”. Este lugar se ubica en el actual barrio de “Tierra Blanca el Viejo”, al sur de la ciudad (“del otro lado de la vía”, como dicen los lugareños). En 1898 Tierra Blanca se convierte en congregación, todavía de Tlalixcoyan. Durante el porfiriato este lugar fue considerado de vital importancia militar por su ubicación entre Tuxtepec (Oaxaca), Córdoba y Veracruz, y como parte del proyecto ferroviario de Porfirio Díaz. Así, a partir de 1900 Tierra Blanca inicia su historia como centro ferrocarrilero de importancia. En 1905 se inauguran la Estación de pasajeros y los Talleres, lo que dio un impulso definitivo a la localidad. El 16 de junio de 1915 el Gral. Cándido Aguilar decreta la autonomía de Tierra Blanca como municipio libre, desligado de Tlalixcoyan. En 1930 el poblado se eleva a la categoría de Villa, y el 8 de julio de 1935 la Legislatura aprueba darle el título de Ciudad.
Aunque por más de 50 años el municipio llegó a depender casi exclusivamente de los empleos (en algún momento más de 12,000) que generaba Ferrocarriles Nacionales de México, su importancia relativa empezó a disminuir con el desarrollo de otros medios de transporte, y prácticamente desapareció con la privatización del sector (iniciada en 1994 y concluida en 2001).
Actualmente la mayor parte de la actividad económica se concentra en la agricultura (caña de azúcar, maíz, mango manila, limón) y la ganadería (ganado vacuno y porcino). En el sector industrial destacan la “Planta Vidriera de Tierra Blanca” (botellas para la industria cervecera) y el “Frigorífico de la Cuenca del Papaloapan” (sacrificio, corte, empaque al alto vacío, almacenaje y distribución de cortes de res).
La explotación de gas y petróleo es otro rubro notable. Al encontrarse el municipio en la llamada “Faja de Oro”, esta actividad (que en 2017 contaba con 54 pozos de PEMEX en explotación y 83 más en exploración) cobró singular importancia con el anuncio, en noviembre de 2017, del hallazgo del Pozo Ixachi-1, el yacimiento más importante de los últimos 25 años en el país, con reservas probadas del orden de 1,500 millones de barriles de crudo.
Dado su extenso sistema lagunar (más de 5,000 hectáreas) y su rico pasado prehispánico, el municipio tiene un amplio potencial de desarrollo en los sectores de pesca y turismo.
Escultura representativa de las figuras de barro cocido de origen Olmeca, cuyos rostros muestran enigmáticas sonrisas, que han sido encontradas en diversos lugares del municipio (especialmente las 12 “caritas sonrientes” descubiertas en los predios de Los Cerros y Dicha Tuerta, que actualmente se encuentran en el Museo de Antropología de Xalapa). Esta magistral efigie se encuentra a la entrada de la ciudad, donde inicia la Avenida Serdán.
Estos dos monolitos Olmecas hallados en el municipio estuvieron a la vista por más de 60 años en el tradicional Parque Juárez (antes de su demolición para su supuesta modernización). Denominados “La Vieja” y “La Cabeza”, ahora se pueden admirar en la entrada de la Casa de Cultura “Carlos Cruz Valenzuela”, a un costado del Parque Juárez.
El ferrocarril ejerció una determinante influencia en el crecimiento y desarrollo de la ciudad a partir de 1900. Como homenaje a esa influencia y reconocimiento a los ferrocarrileros, Tierra Blanca conserva una locomotora de vapor original, la 1170, mejor conocida como “Mi Prieta Linda”, en la que, según la historia, viajaba Porfirio Díaz a esta ciudad. Esta reliquia de singular belleza se encuentra en la Avenida del Soldado, a un costado de lo que fuera la Terminal de Ferrocarriles, a 100 metros del Parque Juárez.
El 16 de junio de 2020, en la comunidad del Ejido Lomas del Manantial, los pobladores colocaron una escultura en acrílico de Cristo Redentor, de 4 metros de altura, en la cima de un cerro de aproximadamente 20 metros. La escultura ha ocasionado polémica, ya que las autoridades han pedido su retiro argumentando que el cerro se encuentra en una zona arqueológica protegida y que bajo él, presumiblemente, se encuentra una pirámide prehispánica. Mientras se define la situación, se ha convertido, sea por curiosidad o por auténtica fe, en un lugar muy visitado.
A 14 km (20 minutos) al este de la ciudad, tomando la carretera hacia Tres Valles, Ver.
En el municipio se conocen más de 30 sitios arqueológicos de importancia (Nopiloa, Cochinde, Apachital, Dicha Tuerta, El Moral, Los Cerros, entre otros). En Nopiloa se pueden apreciar los vestigios de un centro ceremonial producto de la fusión de la cultura Olmeca (cultura madre) y la cultura Totonaca.
A 32 km (45 minutos) al norte de la ciudad, pasando por El Jícaro.
El municipio cuenta con un importante sistema lagunar (5,000 hectáreas) donde sobresale la “María Lizamba”, que además de su belleza natural y actividades recreativas ofrece una rica gastronomía de mariscos y productos de la pesca local.
A 68 km (1 hora 15 minutos) al noreste de la ciudad, pasando por El Jícaro.
Balneario natural de aguas termales azufrosas. Además de sus aguas curativas, en el lugar se pueden observar vestigios arqueológicos, colinas con grutas para caminata y zonas arboladas donde se puede cabalgar.
En el municipio de Tierra Blanca, a 40 km (50 minutos) al oeste de la ciudad, rumbo a La Tinaja.
Vestigios de la Ex-Hacienda del Joliet, construida en estilo árabe en 3 años (de 1904 a 1907), exclusivamente con cemento y piedra extraída del cercano Río Amapa (también llamado Julieta, muy visitado en temporadas vacacionales, que marca el límite entre Oaxaca y Veracruz), por un norteamericano que recibió esas tierras de Porfirio Díaz y que las abandonó en 1915 ante la inminente llegada de los revolucionarios.
En el municipio colindante de Acatlán de Pérez Figueroa, Oax., a 5 km (15 minutos) al sur de Tierra Blanca.
Muy cerca de las Ruinas del Joliet se encuentra el río “El Azufre” (“La Paila”), muy frecuentado por las propiedades curativas de sus aguas y con fines recreativos en temporadas vacacionales como Semana Santa.
En el municipio de Acatlán de Pérez Figueroa, Oax., a 7 km (20 minutos) al sur de Tierra Blanca.
Embalse de más de 800 millones de metros cúbicos sobre el cauce del Río Tonto, en operación desde 1959. Se encuentra entre las 10 presas más grandes del país (entre 4,000 existentes en México) y abastece a una central hidroeléctrica que genera 354 megawatts. Se puede practicar pesca deportiva y otras actividades de esparcimiento. A la orilla del embalse hay un corredor de restaurantes donde se disfrutan los productos de la pesca de la presa, como la mojarra.
En el vecino municipio de San Miguel Soyaltepec, Oax., a 40 km (55 minutos) al sur de Tierra Blanca.
Durante 5 días, entre fines de abril y principios de mayo, el pueblo festeja con bailes populares, cabalgatas, carreras de caballos y los tradicionales “paseos” de carnaval: desfile de carros alegóricos con muchas y nutridas comparsas que recorren las calles bailando ritmos tropicales, generalmente acompañados por artistas nacionales famosos.
El 1 y 2 de noviembre de cada año se instalan altares en los hogares y en diferentes lugares públicos. Hay paseo de mojigangas por las calles de la ciudad y, desde luego, la visita a los panteones a dejar ofrendas florales y pasar un tiempo de convivencia entre familiares y amigos.
Caracterizadas por nutridas peregrinaciones nocturnas diarias entre el 1 y el 12 de diciembre, en las que diversas agrupaciones, instituciones y feligresía en general recorren las calles con estandartes y motivos alusivos a la Virgen de Guadalupe, lanzando vivas y cantando himnos, hasta llegar a la Parroquia y Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, donde se celebra una misa.
Esta tradicional festividad se lleva a cabo durante 8 días dentro de la primera quincena de diciembre. Inicia con una magna cabalgata que acompaña a las reinas saliente y entrante por las calles de la ciudad. Se exponen finos ejemplares de las mejores ganaderías del país; hay carreras de caballos y baile todos los días, eventos artísticos y culturales, corredor gastronómico, juegos mecánicos y una exposición agrícola, artesanal e industrial.
Durante 9 días, que recuerdan el largo camino de José y la Virgen María de Nazaret a Belén, grupos de familiares y amigos se reúnen en una casa seleccionada: los de afuera, cantando estrofas populares, “piden posada” hasta que los de adentro conceden la hospitalidad. Entonces los peregrinos, velita en mano, entran a la casa, se rompe una piñata y da inicio la fiesta.
Durante el periodo de Las Posadas se organizan grupos que adornan una rama con globos, esferas y faroles y que, en procesión nocturna, visitan las casas del barrio entonando estrofas en las que se pide aguinaldo, supuestamente para sufragar los gastos de la fiesta de esa noche.
Tradición netamente veracruzana que se lleva a cabo el 31 de diciembre, desde temprana hora hasta el anochecer. Diversos grupos con su respectivo “viejo” (persona grotescamente caracterizada de anciano) recorren la ciudad bailando y cantando estrofas alusivas al año que termina —alegóricamente, la muerte del viejo— y pidiendo limosna en forma festiva y jocosa.
Reservaciones
Envíenos sus fechas y le confirmaremos disponibilidad a la brevedad por correo o teléfono.
Morelos 201 esq. Independencia